Un buen día, a inicios de los años setenta, David Rosenhan decidió desenmascarar a psiquiatras y psicólogos, pues tenía serias dudas sobre los métodos usados para identificar a las personas con problemas mentales. Así que junto un pequeño grupo de amigos dispuestos a ello, fueron a 12 diferentes hospitales, ubicados en diversos ciudades norteamericanas, con la intención de hacerse pasar por locos.
Todo lo que debían hacer era mencionar, al inicio de la entrevista con los médicos, que escuchaban unas voces y luego responder con la verdad. Todos los compañeros de Rosenhan fueron declarados perturbados mentales.
Al poco tiempo los resultados fueron publicados, ni más ni menos, que en la revista Science bajo el título de “On being sane in insane places“. En este estudio Rosenhan cuenta que ningún médico se dio cuenta que ellos estaban sanos, sin embargo algunos enfermos sí.
Una descripción muy completa y detallada la pueden leer en Un Barco más Grande.
Visto en ADN.