Hubo un tiempo que conjuros, hechizos y demás artilugios mágicos lograban sus fines, sean estos probos o reprobos, pero de un tiempo a esta parte su poder extramundano anda un tanto alicaído. Es en ese contexto, poco favorable para el uso de superpoderes, que el mago tántrico Surinder Sharma reta a Sanal Edamaruku, ni más ni menos que el presidente de “Rationalist Internacional”. El objetivo del mago es muy sencillo: matar a Sharma a punta de rezos y delante de cámaras, como para que no quepa ninguna duda. La verdad es que el hechicero va con poca suerte y los espíritus malignos (que en este caso no hacen el mal sino que lo hacen mal) lo dejan bastante descolocado.
Ya hubiera querido ver a ese racionalista incrédulo hace apenas unos mil años, temblando de miedo ante el poder inconmensurable e insondable de la magia negra.
Visto en en Adn.